Esta historia la hicimos en conjunto con una muy buena amiga, espero que la disfruten como nosotras la disfrutamos haciendola...
Mi vida ha sido marcada por muchas mujeres pero solo una en especial he hecho que todo lo que vivimos aun este presente, la ame como nunca pensé amar a una mujer pero ella en realidad no era cualquier mujer, era extremadamente blanca, con un pelo largo y de color azabache, ojos negros como las tinieblas de su alma y de complemento una esbelta figura conseguida por su sacrificio, una mujer promedio pero no siendo del montón, estudiante de cuarto semestre de medicina con grandes problemas en su vida, mas del que nos podemos imaginar
Recuerdo perfectamente la noche cuando la conocí, en un bar cerca de la universidad, puesto que estudiábamos en la misma, pero la diferencia era que yo estudiaba sociología, llegue esa noche con un amigo y la vi cerca de la barra, me causo mucha impresión puesto que estaba ida de este mundo, tarde mucho tiempo para dirigirle la palabra, la observe toda la noche hasta que por fin me decidí hablarle, se encontraba en la mitad de la pista, solo con una profunda mirada pero que estaba perdida.
Hablamos alrededor de dos horas de cosas triviales, nunca pensé que alguien albergara tantas cosas en su alma, antes de despedirnos ella me hizo una propuesta, aunque era muy tentadora, esto era algo que no pensé que una chica de su edad me dijera:
-¿Quieres ser mi amante sexual?-
Al oír esa palabra quede petrificado, al ver tanta hermosura, me puse a pensarlo mejor, sentí que quedaba hechizado pero en un instante ella volvió hablar
- Hay varias condiciones si aceptas esta especie de negocio con migo, una de ellas y la mas importante será que no nos podemos enamorar, pues esto será sumarle un problema a una cosa tan simple como la que he dicho-
Dude un rato pero como rehusarse además no creía que fuera tan difícil no enamorarse aunque fuera de ella, a lo cual conteste:
-Acepto-
-Perfecto, que tal si comenzamos esta ahora-
-pero ¿A dónde vamos a ir?
-donde nos coja la noche y la pasión así sea en una esquina, además este tipo de cosas no hay que hacerlas en un lugar específico-
Quede un poco en shock, trataba de organizar todo esto en mi mente, me era difícil imaginar como alguien podía pensar así o como demonios me deje convencer, hasta el punto de aceptar tal propuesta, y sin siquiera saber cual era su nombre. Nos encamínanos hacia la salida sin rumbo fijo, pero aun metido en mis pensamientos, no podía permitir que amaneciéramos en una esquina como lo había dicho ella, a lo cual dije:
- vamos a mi casa no es muy lejana y esta sola-
Ella me mira con ojos de deleite y sin titubear un momento acepto.
Una vez en mi casa, el desenfreno se apodero de nosotros con una pasión desbordante, y ya se imaginaran lo que desemboco todo la locura y el poco alcohol que teníamos en la venas.
Cuando desperté en mi cuarto esperaba verla a mi lado, pero no la halle, sino en cambio encontré una nota escrita con labial en donde decía:
"te haré llegar la fecha y la hora del siguiente encuentro"
Daniela
Al terminar de leer la nota me encontré con muchos sentimientos, entre los cuales tenía odio y rabia pero al mismo tiempo un hola de esperanza, creció dentro de mí
Cuando salí de la última clase, comencé a buscarla desesperadamente, pero para mi mala suerte ella salio una hora antes que yo, un poco decepcionado me dirigí a la salida y en el camino me encontré con mi amiga Natalia, a quien le conté lo que me había sucedido la noche anterior, y ella en un tono de reproche me dice:
- En que lío te has metido… ella es de lo peor, pudo haber sido mi amiga y todo pero no te conviene-
- ¿Por qué lo dices?... ¿la conoces?
- Pues en parte si, digo que es mi amiga pero en realidad solo la saludo y por cortesía –
- Pero cuéntame que paso con ella-
- Te lo diré en un frase "es anoréxica y drogadicta" y lo pero es que la familia no lo sabe, creen que es una santa-
Impactado por la noticia, entendí porque tenia esa mirada y aun el porque era tan delgada, y una inmensa curiosidad por saber en realidad quien era ella se apodero de mi, al saberlo quería sacarla de ese mundo de oscuridad en el que vivía.
-Natalia yo solo te digo una cosa, estoy conciente de lo que hago, y las consecuencias que estro me pude generar, así que no te preocupes, si yo te necesito se que tu estarás hay –
-Espero que en verdad sepas lo que estas haciendo, bueno por ahora te dejo tengo clase-
-OK cuídate y no te preocupes que estaré bien –
Saliendo de la universidad una compañera me entrego una nota
"Esta noche en la plaza de la universidad a las ocho"
Daniela
No pensé sentirme tan feliz de recibir aquella nota, pensar de tolo que me dijo Natalia. Esa tarde esperaba ansiosamente la hora para volverla a ver. Al llegar a la hora concordada pensaba hacia donde iríamos esa noche, al verla lo primero que me dice es…
-Carlos ¿Cómo estas? La noche que pasamos fue estupenda, aunque debo admitir que en un principio dude de tus habilidades-
-desde un principio yo no dude de ti-
Después de nuestro extraño saludo nos dirigimos a la casa de ella, donde conocí cada rincón
Poco a poco paso el tiempo y nuestros encuentros cada vez eran mas frecuentes y mas apasionados, veía como la droga y la anorexia, destruían su vida
Intentaba detenerla pero me era imposible si quería seguir junto a ella, la verdad era que me hería verla así, la amaba tanto que no podía dejar que se hiciera daño pero era algo muy inevitable, por culpa de ese amor, perdí parte de mi ser y parte de mi vida, ya no tenia amigos, mi familia ya no existía para mi tan solo ella era mi única razón.
Una de las mejores noticias llegaría a mi vida, pero para ella seria la causa del fin de su vida, como siempre cada semana y aun con mas frecuencia que antes llegaría mi esperada nota de Daniela
"Carlos…
Hay una cosa muy importante que tengo que decirte, las cosas se salieron de control, nos vemos a las 11 yo te buscare"
Daniela
Creí que se dio cuenta que la amaba y me dejaría, era la mayor preocupación en mi vida en ese momento, pero tal seria mi sorpresa al saber la noticia y aun peor lo que sucedería al final de la noche, la vi llegar y su mirada era distinta, su caminar también, pensé por un instante que me diría que me amaba, que fue inevitable no quererme, al verla frente a mi me dijo:
-esta será la última noche, pero no será como las anteriores –
-Daniela hay algo muy importante que quiero decirte-
-eso ya no me importa lo único que quiero es morirme por que entre mis planes no estaba tener hijos, solo quería un momento de diversión y tratar de olvidar la maldita vida que llevo-
-¿Como así? Estas embarazada –
-¡¡maldita sea!!… no pensé que todo se saliera de control-
-entonces si esas embarazada-
-pues es obvio no, no estaría en esta situación tan preocupante, por eso esta será la última noche que me veas, he tomado la mejor decisión para terminar con todos mis problemas-
En ese momento sentí que todo se cayó, todo ya no existía solo ella sacando un cuchillo, al ver esto reaccione y le grite;
-NO LO HAGAS, ESA NO ES LA SOLUCION-
-ya no me importa cual sea la solución, ni la heroína, ni la anorexia me satisfacen la necesidad de morir-
Al oír esto me balance sobre esta para evitar que se cortar las venas pero ya lo había echo, la sangre corría por toda su mano no se como hizo para llegar hasta la artería, corrí hacia ella para tratar de salvarla y decirle;
-Daniela Te amo-
-es demasiado tarde además rompiste la regla más importante-
La veía morir lentamente pero al mismo tiempo fue muy rápido, la vi cerrar sus ojos y ver su pecho disminuir su respiración, trataba de revivirla pero fue mas rápido el látigo de la muerte, mi vida se dividió y una parte de mi murió esa noche, junto con ella.
Hoy mi vida esta vacía y trato de recuperarla donde la deje, pero a sido inevitable aun recuerdo verla morir y por todas partes la veo y aun sigo amándola
4 mar 2008
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